El Proyecto Universitario Deusto – Un poco de historia

Extracto de los Estatutos Generales de la Universidad de Deusto – 17 de junio de 2003

Un poco de historia

En el último cuarto del siglo XIX, la Compañía de Jesús emprende un proyecto de organización de estudios superiores, que empiezan a realizarse en Anceis (Coruña) y más tarde en La Guardia (Pontevedra),  hasta que en 1881 el Padre General de la Compañía de Jesús, Pedro Becks, decide, a petición de una parte de la sociedad bilbaína, designar a  Bilbao como sede para lo que se denominó “Colegio de Estudios Superiores” de Deusto.

Con la creación de este centro de Estudios Superiores, confiado a la Compañía de Jesús, culminan los intentos de establecer una universidad en el País Vasco realizados  durante el Siglo XIX, época en la que se cierra la Universidad de Oñate y se emprenden diversos proyectos universitarios: Universidad Vasco-Navarra (1866), Universidad Literaria de Vitoria (1869) y el proyecto de Universidad Católica Vizcaína (1870).

En el año 1883, se puso la primera piedra del edificio central, junto a la ría del Nervión y, al año siguiente, en una sesión de la Diputación de Vizcaya, recibe el nombre por el que se la conoce desde entonces -Universidad de Deusto-, aunque no pudo llevarlo oficialmente hasta 1963.

En el curso 1886-87, el nuevo edificio, trazado por don Francisco de Cubas, acoge a los primeros alumnos de Deusto,  implantándose las carreras de Filosofía, Derecho y preparatorio de Ingeniería. En 1916, al amparo de la Fundación Vizcaína Aguirre, se inician los estudios económicos y empresariales en la llamada Universidad Comercial, que anteceden en cerca de 50 años a los similares en las universidades públicas.

Las circunstancias socio-políticas de la primera mitad del siglo XX fueron alterando los primeros pasos de la Universidad, hasta desembocar en el paréntesis de 1932-1940, durante el cual se mantuvo disuelta la Compañía e incautado el edificio de la Universidad.  La vida universitaria  se reanuda en 1940, y en 1943 la Ley de Ordenación Universitaria incluye expresamente a Deusto como Centro Superior Colegiado adscrito a la Universidad de Valladolid.

Como uno de los frutos del convenio entre la Santa Sede y el Estado español de 1962 para el reconocimiento de las Universidades de la Iglesia, la Universidad de Deusto es reconocida como tal por el Estado en 1963, con los efectos subsiguientes en cuanto a validez de los estudios en ella cursados: primero, los de Derecho y Filosofía y Letras, a los que seguirán los de las Facultades de Ciencias Económicas y Empresariales (antigua Universidad Comercial) y de Filosofía y Ciencias de la Educación.

En esta nueva etapa, quedaron integradas en Deusto dos Facultades Eclesiásticas: la Facultad de Teología (1967) y la Facultad de Filosofía (1970), radicadas hasta la fecha en Oña (Burgos) y Loyola (Guipúzcoa), respectivamente. La antigua Facultad de Ciencias se restauró en 1964 y, tras unos años dedicada a los estudios de Química y Matemáticas, desembocó en los de Informática. La erección por la Santa Sede de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociología (Sección de Sociología) eleva el rango del Instituto de igual nombre y es reconocida a efectos civiles en 1977. Idéntico camino sigue la Escuela de Informática para transformarse en Facultad reconocida a efectos civiles en 1979, y desembocar a fines de siglo en la Facultad de Ingeniería (ESIDE).

Junto a todo lo anterior, en 1979 la Universidad integra académicamente los Estudios Universitarios y Técnicos de Guipúzcoa (EUTG) de San Sebastián, que habían iniciado su andadura en 1956 con la Escuela Superior de Técnicos de Empresa (ESTE). La acogida total del campus donostiarra en la Universidad de Deusto se alcanzará en 1990, integrando también la Facultad de Filosofía y Letras (hoy Facultad de Humanidades) y la Escuela de Turismo.

La actividad universitaria se manifiesta asimismo en la creación de otros centros, bien adscritos a las Facultades o independientes de ellas, que constituyen ámbitos de formación e investigación. Dicha actividad, junto con las exigencias y responsabilidades derivadas del reconocimiento oficial, y los cambios universitarios y de todo tipo  de la sociedad que, por otro lado, en un futuro inmediato dará lugar a la Constitución Apostólica sobre Universidades Católicas  “Ex Corde Ecclesiae”,  exigían la puesta a punto del régimen interno de la Universidad. Los Estatutos Generales de 1986 estructuraban una nueva forma universitaria que sustituyó a la reflejada en los  Estatutos de 1972.

Desde entonces han sido numerosas las transformaciones internas y externas que ha experimentado la Universidad de Deusto. Hoy la Universidad se organiza en tres campus (Vitoria 2002), cuenta  con nueve Facultades y cuatro Escuelas Universitarias, además de numerosos Institutos y Cátedras, nuevas Titulaciones, Títulos Propios de grado y de Postgrado, Formación Continua, Extensión Universitaria, junto con una renovada red de servicios auxiliares, que configuran su tarea y nueva imagen, y testimonian su vitalidad.

El 26 de Enero de 1999, la Congregación para la Educación Católica aprobó las Normas Estatutarias por las que se crea el Consejo de Gobierno de la Universidad de Deusto, para responder mejor a las nuevas necesidades organizativas. Su incorporación a la estructura universitaria es parte del cambio que afrontan los actuales Estatutos, recogiendo el testigo de los vigentes desde 1986 y estableciendo el marco para una nueva etapa de la Universidad de Deusto, en las condiciones de colaboración, participación y responsabilidad que presidieron el espíritu de los anteriores.

El Proyecto Universitario Deusto

La Universidad de Deusto pretende en nuestros días servir a la sociedad mediante una contribución específicamente universitaria y a partir de una visión cristiana de la realidad.

En cuanto universidad, está presidida por el amor a la sabiduría y el afán de conocer e indagar con rigor y metodología científicos la estructura de lo real. Por ello busca la excelencia en la investigación y en la docencia. Pretende simultáneamente la formación de personas libres, ciudadanos responsables y profesionales competentes, dotados de aquellos conocimientos, valores y destrezas que les permitan comprometerse en la promoción del saber y en la transformación de la sociedad.

Su arraigo en la tradición cristiana le lleva a creer que la fe en Dios, además de dar sentido a la vida, inspira y estimula un conocimiento cada vez más profundo y crítico de todo proceso cultural verdaderamente humano. Reconoce, a la inversa, que la cultura, la ciencia y la tecnología ofrecen instrumentos valiosos para actualizar la comprensión del mensaje cristiano. Todo ello la convierte en un lugar de encuentro y de diálogo entre la fe y el saber, entre la esperanza trascendente y la búsqueda de un futuro más humano para todos. En eso hace consistir principalmente su condición de Universidad de la Iglesia.

Al mismo tiempo la Universidad de Deusto se sabe asociada, desde su origen, a la misión de la Compañía de Jesús. Se inserta así en una red universitaria de alcance mundial y en una tradición pedagógica centrada en la persona como valor preeminente. Comparte asimismo en nuestros días la persuasión de que el servicio a la fe conlleva la promoción de la justicia. Por ello se compromete, mediante una reflexión sobre la cultura y en diálogo con los agentes sociales, a hacer oír su voz dondequiera que el hombre y la sociedad comprometen su futuro; en concreto, en el respeto a la vida, en la implantación universal de los derechos humanos, en la justa distribución de los bienes, en el cultivo de la paz y en la salvaguarda de la naturaleza.

Dentro del horizonte universal de los saberes y del interés general por lo humano, característicos de la universidad, la de Deusto se siente particularmente próxima a la sociedad vasca, a la que quiere servir como institución universitaria, tanto en sus necesidades culturales, como en el desarrollo social, técnico y económico a todos los niveles.

La primacía de la persona hace, por fin, que esta Universidad conciba la vida universitaria como una comunidad de hombres y mujeres que se esfuerzan por brindar un modelo de convivencia en el que el diálogo respetuoso facilite relaciones de colaboración y amistad.

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